El panteón de Tecuala, su historia

Los entierros de los difuntos en Tecuala, antes de 1835, los realizaban los familiares en el patio o corral de su vivienda, o en un lugar destinado especial por la familia. El centro del pueblo era lo que hoy es la Plazuela y Presidencia Municipal, los moradores depositaban a sus familiares que se adelantaron, se llegó a pensar que ahí había sido panteón indígena; en 1946, con la construcción de la parte poniente de la Plazuela, los albañiles encontraron osamentas humanas dispersas en ese lugar, lo que desato una polémica, si en la plaza alguna vez fue el cementerio original de Tecuala, Al respecto don José María Tiznado (qepd), nos comenta: "Las casas se asentaban como a 2 cuadras de circunferencia de lo que hoy es la plazuela

(año 1897), menos hacia el sur, como a 100 metros, por la razón de que ahí era el cause del rió Acaponeta; el señor José Trinidad, trabajador a mi servicio en 1909, cuando poseía el negocio de Calesillas y Diligencias, me decía que sus padres y siendo él muy pequeño, para trasladarse a Tecuala, en el año 1821, utilizaban la canoa para desplazarse , el "embarcadero" estaba a 100 metros de la hoy Plazuela y Presidencia, y no existió nunca ningún panteón en ese lugar, solo conocían el cementerio tradicional (panteón viejo), hasta 1919, cuando nos llegó la viruela que diezmo la población". En el año 1834, surgen inconformidades por parte de los indígenas por recuperar los terrenos que les habían usurpado; el bandolerismo aumentaba, y ante esta situación obliga las autoridades de Acaponeta, envían una partida de soldados a Tecuala, para someter a los inconformes y frenar el pillaje. Los militares se instalan en un galerón o tejaban, que ellos mismos acondicionan para vivienda y caballerizas a un costado de la Iglesia (hoy oficina del Registro Civil).

La primera medida que implementaron las nuevas autoridades en el año 1835, fue la de destinar un terreno para utilizarlo como cementerio, por cuestiones de sanidad concentraron en un solo lugar los cadáveres creando así el primer panteón, por el brote de viruela que estaba ocasionando decesos en Tecuala y las rancherías aledañas en ese año, que eran El Tacote, Camichín, Vuelta de Tecuala, Pueblo Nuevo, Mancillas y otras, hoy colonias de Tecuala, a excepción de Vuelta de Tecuala, que desapareció. El Cementerio fue clausurado en el año 1919, el crecimiento del pueblo se mezclan con las viviendas, aunado con una inundación que deja expuestas las osamentas se toma la decisión de cerrarlo. Sin embargo se siguieron depositando cuerpos hasta 1926, cuando el Presidente Municipal Don Teofilo Tello, prohíbe que sigan enterrando en el lugar bajo vigilancia policíaca obliga a los familiares que los depositen en el actual panteón.

El 1º. y 2 de Noviembre, día de todos los santos y para recordar a los fieles difuntos niños, adultos, los antiguos mexicanos y los Tecualenses no son la excepción, no veían a la muerte con motivo de temor o tristeza ya que no significaba el fin de la existencia, La celebración del día de muertos es similar a como se realiza ahora, la gente se reunía en los panteones para pasar el día con los familiares con los que pasaron a mejor vida, se realizan ofrendas a sus seres queridos; el día de muertos en Tecuala es una tradición en crecimiento, de unidad de la familia, de los que están fuera de la ciudad, los esperamos con un feliz reencuentro, afortunadamente todavía existe la elaboración de "coronas" en el cual manos que derrochan creatividad y trabajo manual nos ofrecen una ofrenda llena de color y sabor ya que no faltan los platillos, objetos y bebidas.

En el panteón de esta ciudad, descansa en paz el que en vida fue el párroco de la Iglesia de la localidad, y murió en funciones nos referimos al ya casi olvidado señor cura, Pbro. Martiniano Cordero, quien falleció de un paro cardíaco en el año de 1930, donde miles de fieles le dieron una memorable despedida. El cementerio durante muchos años estuvo cercado con estantes de madera y alambre de púas, fue hasta el año de 1946, cuando la Junta de Mejoras Materiales y el el alcalde Santos Ramos Contreras, impulsan la construcción de la barda, fachada y el descanso del panteón; en el periodo como Presidente Municipal el señor Rafael Elizondo Ortega, se construye en el año 1983, la Capilla. Afortunadamente todavía se conserva una de las primeras tumbas de estilo neoclásico, que le mando construir don Valeriano Betancourt, a su padre Martín Betancourt, quien falleció, a la tumba le dicen "El Castillito" popularmente. En 1919, se inicia una construcción sencilla y se abandona por varios años, se reinicia y se concluye en 1925, dándole ese estilo el maestro albañil Gregorio Morales. Los que están sepultados en los depósitos de la cripta, son su hermano Rosalío Betancourt, su madre María Luisa Lora, quien falleció en el año de 1933. Se dice que mando traer los restos de sus abuelos Ursula Betancourt, Timoteo Lora y Agustina Benitez, acaecidos en la hacienda de Quimichis, a finales del XIX. Bibliografia: Libro "Recopilacion Histórica de Tecuala", 2014, autor, Ignacio Sánchez Betancourt, Tecuala, Nay.; Memorias de don José María Tiznado (qepd), Archivos de la Iglesia de Acaponeta (Notaría Parroquial); archivo fotográfico del autor; fotografía del señor cura Martiniano Cordero Archivo de la Notaria Parroquial de Tecuala.

Autor: Cronista Municipal de Tecuala, Ignacio Sánchez Betancourt.
Foto: archivo de Ignacio Sánchez Betancourt.